1. Precios a la vista, siempre
Un catálogo sin precios obliga a preguntar, y la mayoría no pregunta: se va. Si un producto es a cotizar, ponle igual un precio desde.
2. Usa el precio tachado con criterio
El precio de oferta con el original tachado funciona cuando el descuento es real. Si todo está siempre en oferta, deja de significar algo.
3. Redondea
Los precios con muchos dígitos se leen lento en un celular. $39.900 se entiende de un vistazo; $39.917 no.
4. Habla del envío antes de que pregunten
Ponlo en el banner o en la descripción: cuánto cuesta, a dónde llegas, en cuánto tiempo. Es la segunda pregunta de todo cliente, después del precio.
5. Revisa qué se mira y no se pide
En tu panel ves los productos más vistos. Si uno se mira mucho y no se pide, casi siempre es el precio o la foto.